«Y hablaron contra el Dios de Jerusalén, como contra los dioses de los pueblos de la tierra, que son obra de manos de hombre»
2 Crónicas 32.19

En varios momentos he sido sorprendido por todo tipo de problemas que puedo observar a mi alrededor, constantemente noto que la familia es atacada por diferentes situaciones que principalmente lo que busca es la división de todos sus integrantes, puedo detenerme un momento y mirar en el entorno que existe una constante en todas las personas, problemas comunes que tienen un solo fin, alejarnos de un mensaje para recibir ayuda o alejarnos del mensaje que Dios quiere entregarnos. Reiteradamente puedo observar, como las personas insisten en resolver ciertas situaciones y problemas utilizando el odio y el resentimiento como su principal arma, dejando llenar el corazón con estos dos sentimientos y tratando de colocar decisiones y pensamientos por encima de los demás; con todo este cumulo de problemas, en lugar de hallar paz y armonía ocurre todo lo contrario, resulta muchas veces «peor el remedio que la enfermedad». En el antiguo testamento de la Biblia, podemos leer toda la historia del pueblo de Israel, con este escrito vamos a traer dos momentos ocurridos en el pueblo de Judá, resaltando al rey Ezequias, un rey que soporta su reinado en los preceptos de Dios. Ezequias recibió el asedio del rey Senaquerib, el pueblo sirio quiso sitiar a Judá y una de las formas que utilizo para llenar de miedo a los pobladores fue hablar en contra de Dios (lee 2 Crónicas 32:9-19); el rey sirio gozando de su vanagloria, trato de mostrar su poder por encima del señor, los habitantes de Jerusalen se alarmaron pero el rey Ezequias siguiendo su corazón y conocedor del poder de Dios, da tranquilidad a su pueblo como lo podemos observar en 2 Crónicas 32:7-8 – «Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá.» A menudo estamos escuchando y recibiendo pensamientos negativos sobre el señor, pensamos muchas veces que Dios no nos ayudará, mucho menos va a protegernos, dejamos que nos influencien los problemas y las palabras que el enemigo usa para distanciarnos del creador, llegamos hasta el punto de olvidar que Jesús quiere ayudarnos y salvarnos; no podemos permitir que las situaciones ocurridas alrededor nos desvíen y consigan llenar la mente y los pensamientos en contra de Dios, hagamos como Ezequias, confiemos en el poder de Dios tal como dice 2 Crónicas 32.21 – «Y Jehová envió un ángel, el cual destruyó a todo valiente y esforzado, y a los jefes y capitanes en el campamento del rey de Asiria. Este se volvió, por tanto, avergonzado a su tierra; y entrando en el templo de su dios, allí lo mataron a espada sus propios hijos.», ten presente que no hay humano, problema o circunstancia de este mundo que pueda contra el poder de Dios, cuando pienses que tus problemas y resentimientos te van a vencer, recuerda que existe un Dios que quiere ayudarte a vencer todas las barreras que te quieren colocar para alejarte de el.
Esperamos que estas palabras te ayuden a motivarte para darte la oportunidad de conocer a Jesús a través de su palabra, déjate guiar por su espíritu y escucha la voz que te invita a encontrar un espacio para Dios, recuerda que siempre tendrás un propósito en tu vida y seria una pena desperdiciar esa oportunidad.