Tomado del Recurso Esperanza Diaria de Rick Warren
“Examinemos y evaluemos nuestra conducta y regresemos al Señor”.
Lamentaciones 3:40 (PDT)

No puedes cambiar todo, pero puedes cambiar la perspectiva de tú vida, puedes cambiarte a ti mismo. Cuando la vida parece que se cae a pedazos, saber lo que puedes cambiar y lo que no puedes, hace toda la diferencia. No puedes cambiar tu pasado, no puedes cambiar a tus padres, no puedes cambiar los dones y talentos que Dios te dio o no te dio y no puedes traer de regreso de la muerte a un ser querido.
Ten en cuenta lo siguiente: Comenzarás a encontrar paz en medio de los problemas cuando aceptes lo que no puedes cambiar, de otra manera, serás miserable y harás miserables a las personas que te aman. Hay mucho que no puedes cambiar, pero hay algo importante que puedes cambiar: a ti mismo.
Cuando el mundo de Jeremías se estaba viniendo abajo, él escribió Lamentaciones 3:40: “Examinemos y evaluemos nuestra conducta y regresemos al SEÑOR” (PDT).
¿Qué está sucediendo en tu vida que no está alineado con lo que Dios quiere? Depende de la forma que reacciones, las crisis pueden ayudarnos a enfocar nuestra mirada en lo que importa: Jesús.
Para reordenar tu vida a la manera de Dios, se necesitará una auto-evaluación profunda, necesitarás hacer un inventario de cada aspecto de tu vida, necesitarás mirar tu relación con Dios, con tu esposa, con tus hijos y todas las personas que te rodean, necesitarás ver las heridas, los hábitos y los problemas que te pueden hacer caer.
No se puede encontrar la sanidad de otra manera; a sanidad separada del arrepentimiento no va a durar, cuando tu mundo se cae a pedazos, estarás tentado a lamentarte en cada área de tu vida. Es una pérdida de tiempo, no puedes cambiar todo, pero puedes cambiar la perspectiva que tienes de tus problemas, de tú vida y de Jesús, y cuando tu mundo se viene abajo, eso puede significar todo. Procura cambiar lo que destruye tú vida, busca tener un encuentro con Jesús, permítele que transforme tus pensamientos y con ello tus convicciones, con ello vas a cambiarte a ti mismo, recuerda ¡DIOS TIENE UN PROPÓSITO PARA TI!
Reflexiona sobre esto:
- ¿Qué cosas de tu vida puedes cambiar ya mismo que pueden hacer un impacto positivo en tu vida y en la de otros?
- ¿Quién puede ayudarte a que te hagas las preguntas difíciles acerca de tus prioridades, relaciones y pecados secretos, al hacer un inventario espiritual de tu vida?