
«Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,«
EFESIOS 2.1.
Durante mas de 30 años he venido sirviendole al señor, puedo decirles con toda libertad que ha sido la experiencia más maravillosa de mi vida, antes de poder tener un nuevo nacimiento, llevaba una vida en pecado y en maldad, tal como nos dice Efesios 2:2-3 – «2. en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3. entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. » , hoy después de vivir una gran experiencia que transformó mi vida, hablo con libertad como se presentó en mí, dándole muerte al pecado que moraba en la vida, tal como lo encontramos en Génesis 2:16-17 «16. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17. mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.«, vemos que el pecado entra por la desobediencia al mandamiento divino, pero Dios en su misericordia no quiso dejar al hombre en ese estado, su plan de salvación contempla la venida a este mundo a buscar y salvar lo que se había perdido, tal como lo dice en su palabra en San Lucas 19.10 «Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.«, gracias a su sacrificio, pude ser salvo y también todos podemos ser salvos del pecado que llevamos y que nos aparta de su presencia, llevando la muerte eterna con nosotros; cuando el señor llega a este mundo, la tierra era un cementerio espiritual, el hombre estaba muerto en delitos y pecados, jesus vino a darnos vida en abundancia, dice en San Juan 10.10 «El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.«, hoy vengo a decirte que hay una esperanza real para salvar tu vida, gracias a la misericordia de Dios podemos destruir el pecado de nuestra existencia, hoy quiero invitarte que le permitas al señor que te de la vida que necesitas, que te permita vivir una experiencia inolvidable y puedas tener la libertad para expresar todas las maravillas que Jesús hace en nuestras vidas. ¡Que Dios te bendiga! y te permita encontrar la verdad que tanto necesita el mundo en este momento.